Aquí y ahora quiero escribir algo sublime, pero tengo la sensación de ser un mentiroso, no quiero provocar con artificio algo que no siento. Prefiero quedarme callado o quedarme quieto, no pronunciar ni escribir ninguna palabra. Pero la voz interior me sigue llamando mentiroso, mi silencio es un artificio inventado para provocar un sentimiento que no siento. Escriba o hable. Calle o silencie. Estaré mintiendo.
Es curioso. Antiguamente los egipcios, los griegos, los romanos escribían sus pensamientos en piedra para ser conservados a lo largo del tiempo. Hoy día podemos saber de ellos gracias a ese esfuerzo que suponía tallar cada letra en la piedra. Hoy escribimos miles de textos desde nuestros ordenadores con muchísima facilidad pero ninguno de ellos soportará el paso del tiempo.