Es curioso. Antiguamente los egipcios, los griegos, los romanos escribían sus pensamientos en piedra para ser conservados a lo largo del tiempo. Hoy día podemos saber de ellos gracias a ese esfuerzo que suponía tallar cada letra en la piedra. Hoy escribimos miles de textos desde nuestros ordenadores con muchísima facilidad pero ninguno de ellos soportará el paso del tiempo.
Una reflexión sobre la conducta del ser humano